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viernes, 3 de marzo de 2017

“¿Losetas de cartón que parece que sean partes de un paisaje y muñequitos de colores tipo el día de los inocentes?”


¡Llega al blog una nueva entrevista! En esta ocasión, charlamos con Samuel Arroyo (30 años - L’Hospitalet de Llobregat) sobre Carcassonne y juegos de mesa en general. ¡No te lo pierdas!

¿Cuándo conoces Carcassonne? ¿Cómo fue?

Todo comenzó hará un poco más de 15 años cuando iba a 3 de ESO. Yo soy el mayor de cuatro hermanos y a mi padre se le acababan las ideas sobre qué regalarme cada navidad. Así que en unas grandes superficies buscó asesoramiento y le aconsejaron un juego de estrategia que estaba muy de moda aunque aquí en España acababa de llegar, siendo un completo desconocido… se trataba de “Carcassonne”.

Recuerdo el día de navidad abriendo el regalo y por el sonido intuía que se trataba de un juego tipo de mesa pero por las medidas de la caja y el poco peso la verdad que estaba desconcertado. Lo abrí y resulta que a simple vista la caja ya me atrapó desde el primer momento. Esas ilustraciones tipo cuento me encantaron. Al abrirlo la primera sensación fue una mezcla de asombro y todavía más desconcierto… Mentiría si dijera que al verlo ya sabía por dónde irían los tiros o por el diseño etc sabría que se trataba de un eurogame (palabra que aprendería unos añitos más tarde). 

“¿Losetas de cartón que parece que sean partes de un paisaje y muñequitos de colores tipo el día de los inocentes?” A ver si va a ser un juego infantil, pensaba yo. En mi mente me esperaba algún juego tipo Risk o algo así y por lo que veía la verdad que ni idea. Recuerdo a mi padre diciéndome indignado… “¿20 euros cuatro cartones y unos pocos muñecos de madera?” Y yo riéndome y diciéndole “papá, espérate que lea las instrucciones que aún no sé de qué va, seguro que está chulo.” Conforme iba leyendo iba viendo que eso de “Carcassonne” y el ambiente medieval era solo “de pega”, es más el juego era completamente abstracto y estratégico. Entonces salté y le dije a mi padre, “¿ves como no es un juego chorra o infantil?”. A lo que me contesta “Bueno, si a ti te gusta ya me vale.” A él, incluso a día de hoy los juegos de mesa no es que le gusten especialmente y me parece que el tema de cartoncitos con ilustraciones tipo cuento siguen sin hacerle gracia. 
Y bueno, así fue mi primer contacto con el juego. Y hasta el día de hoy he ido consiguiendo todas las expansiones (excepto “la catapulta” por principios) y algunos spin off del juego que han ido sacando. Creo que para este año 2017 está previsto una nueva expansión, pero por lo que he leído en foros creo que será exclusiva para la nueva edición (2014). Así que yo mismo, si me lo permites, me considero un “carcassoniano” de la “primera generación”, de la generación de Doris y sus ilustraciones. De un ciclo de “Carcassonne” y sus expansiones que, tras más de 15 años, llega a su fin… o eso parece…



A pesar de ser un gran aficionado, sabemos que nunca has asistido a un torneo. ¿No te ves compitiendo?

Esa es una espinilla que todavía tengo clavada. Mis primeras partidas fueron con mis hermanos y primos. Y a día de hoy seguimos quedando de vez en cuando y jugamos. Pero con internet descubrí lugares en los que pude jugar con otros usuarios y ver que la estrategia y las ganas que le echaba distaban mucho de lo que se podría considerar un buen jugador. Así que durante estos años he ido mejorando mi juego progresivamente. Pienso en los inicios cuando juegas un poco sin saber qué hacer con una loseta en la mano y ahora, que ya estás contando las losetas que todavía no han salido y qué podrías hacer cuando salgan… y veo un salto grande. Ahora bien, tengo ganas de jugar contra gente de nivel o dura de roer a nivel físico, no sólo online. No me considero un experto ni mucho menos y necesitaría mucho rodaje físico creo yo. Recuerdo que hace unos años el torneo nacional se hacía en la feria de Granollers jugarxjugar… Varias veces estuve a punto de ir pero al final por aquel entonces con la carrera siempre me coincidía que estaba de exámenes. Luego lo cambiaron a Madrid y como soy de Barcelona ya lo veía aún más negro. Mi sueño es poder al menos jugar una vez en el nacional. En la actualidad estoy preparándome para opositar al famoso MIR y entre eso y el trabajo, la verdad que es algo que tengo aparcado temporalmente. Pero sí, me veo compitiendo en un futuro cercano y espero que pueda ser algo regular. 


Es posible que alguien que acaba de descubrir el juego esté leyendo esta entrevista. ¿Qué le dirías sobre el juego? ¿Qué aspecto de Carcassonne es básico para ti? ¿Cuál es la clave para ganar una partida? 


En primer lugar, que aprenda a jugar bien al básico. Y eso implica saberse todas sus losetas de memoria. No son tantas. Puede parecer una montaña, pero si las agrupas la mayoría están repetidas varias veces así que no es nada difícil. Es algo que yo aprendí mucho más tarde y me hubiera gustado tener alguien ahí que me lo dijera cuando empecé. Estuve muchos años jugando sin una estrategia clara, y saber y conocer las losetas es algo básico. En segundo lugar controlar tu despensa “meepleniana” y tener siempre al menos uno en la reserva y nunca quedarte a cero. Salvo en casos muy puntuales en los que has de arriesgar o en los últimos movimientos para exprimir el máximo de puntos siempre ten meeples en tu reserva. 

En tercer lugar, adaptarse a la partida. Me explico, mucha gente tiende a ser granjera, otra “castillera”, otra en menor grado “ladronera” o “claustrera”… y “Carcassonne” es un juego imprevisible que cambia en función de cómo están las losetas ordenadas para esa partida. Así que has de ir adaptándote a lo que va apareciendo y jugar en una especie de cuerda floja de cuándo vale la pena colocar para puntuar o cuándo para bloquear a tu oponente. Y colocar para puntuar implica adaptarse al terreno construido y a la loseta que tienes… Si eres de ideas fijas y tiendes a jugar siempre de la misma manera este juego no es para ti. Lo que me gusta de “Carcassonne” es que constantemente has de tener la mente abierta ante una nueva partida.

El tema de las expansiones ya es otra cuestión… pero por ahora prefiero centrarme en el básico. Para el básico con estos tres consejos creo que pueden ayudar a alguien que quiera empezar o igual ya conoce el juego pero no se ha planteado jugar en serio. Con estos tres puntos creo que uniéndolos el objetivo final sería llevar la partida a tu terreno. O en otras palabras intentar reducir el azar a la mínima expresión. Esa es la clave en mi opinión. Si tu oponente consigue llevar la batuta en una partida, es más difícil que ganes. No imposible. Pero tienes menos probabilidades y sufrirás más. Cuando juegas contra alguien con la misma mentalidad, la partida será reñida y ahí está la emoción del juego en mi opinión. 


Hablemos ahora de los juegos de mesa en general. ¿Qué otros juegos recomendarías? ¿Por qué? 


Como ya dije antes, mi primer contacto con el mundo de los eurogames (o euros) fue “Carcassonne”. Imagino que como a muchísima gente. Luego ves todo un mundo de posibilidades y claro vas definiendo tus gustos. Para muchos “Carcassonne” no es más que una plataforma a otros juegos más complejos en cuanto a normas pasando a “jugón duro y selecto”, otros simplemente el inicio para convertirse en un “jugón tester o glotón” que compra y prueba todo sin ton ni son y otros entran en el mundo euro y terminan siendo un jugón euro en toda regla, lo que yo digo un eurogamer de pura cepa vamos. Esta clasificación la hago pensando en la gente que entra en contacto por primera vez con un euro a través de “Carcassonne”. Todo este rollazo de introducción tiene que ver con la pregunta eh. Y es que yo me considero un euro. Coqueteo con los ameritrash. Pero si hay un euro delante, son mi debilidad. Así que igual es un topicazo para muchos de los que me
leen pero “Agrícola” es mi eurogame por excelencia (después de “Carcassonne”). No he podido sacarle todavía todo el jugo que tiene. La rejugabilidad parece insaciable con la infinidad de cartas y es una muy buena, por no decir indispensable inversión. Con la versión familiar la verdad que se hace muy rápido y ameno de explicar las normas y tanto con ésta como con los mazos en la versión avanzada son una gozada. Si quieres partidas más light o densas… incluso jugar en solitario… tiene flexibilidad en los modos y todos tienen su qué. Hay una expansión oficial que no poseo y una tercera más enfocada a “tunear” tu juego y algún mazo más estrambótico. Sin contar las cartas especiales o mazos de fans que han ido saliendo en estos años. Actualmente sé que Devir se hizo con Homoludicus y ha sacado su propia versión simplificada sin el quinto jugador, menos cartas, etc Aun así yo lo seguiría recomendando porque tiene una enorme jugabilidad si te gustan los euros.

Otro juego que recomiendo es un mix de euro con ameritrash si se puede definir así. Y es “Cyclades”. Me encanta este juego. Tiene un equilibrio perfecto. Y creo que es una buena opción para jugadores euros que quieran variar un poco y jugar con juegos con la temática más “incrustada” sin abandonar ciertas mecánicas euros sin azar. Se me hace difícil escoger pero por último voy a recomendar para los amantes de lo abstracto y de “Carcassonne” que quieran ir un paso más allá a “Tigris y Eufrates”. Este juego me hizo conocer a Knizia y su mundo de enormes publicaciones. Algunas maravillosas y otras bastante olvidables pero desde luego es un juego con el que puedes tener una estratégia y una interacción que no encontrarás en otros euros ni siquiera con “Carcassonne”. Si quieres algo más de chicha es un juego indispensable para cualquier eurogamer en su ludoteca. 


¿Qué crees que aportan los juegos de mesa tanto a la sociedad como a la persona? 


Esta pregunta daría para otra entrevista, pero básicamente yo diría que personalmente aportan gimnasia mental a la vez que entretenimiento y de alguna manera cultivas el ingenio, la agilidad, etc. A nivel social, la verdad que si eres una persona tímida (como es mi caso) es una magnífica manera de interaccionar y de ver cómo es uno mismo durante el desarrollo de una partida. Es una fantástica manera de conocer cómo son en realidad tanto gente que tú creías conocer como gente completamente nueva. Los juegos también son una forma de lenguaje. Un canal para decir cosas. Mediante el lenguaje abstracto, el temático, etc se puede expresar mucha filosofía e ideas que tenemos y que nos hagan reflexionar y pensar más allá del mismo cada vez que juguemos. 


¿Por qué los juegos de mesa son aún un ocio poco o nada visible en los medios de comunicación? ¿Crees que aún se consideran algo de frikis o de niños? 


Actualmente diría que los videojuegos y YouTube (y derivados de otras redes sociales) son las dos plataformas que más mueven a las masas hoy en día. Sobre todo a los más jóvenes. Ya se está haciendo en YouTube por ejemplo canales importantes de reviews, unboxings etc pero a diferencia de los gameplays, la emoción de una partida a un juego de mesa no se puede transmitir si no la vives en tus carnes. 

Por otro lado, si no has crecido en un ambiente lúdico o has tenido contacto con él de alguna forma, es difícil ir más allá de un party game o un juego familiar de cualquier juguetería. La mayoría de usuarios ven así a los juegos de mesa… o para críos o frikis pubertos o para un momento puntual familiar… pero aquí en España al menos no hay una cultura fuerte lúdica en general que traspase generaciones. Y aquí “Carcassonne” sigue jugando un papel fundamental. Cuando vas a una juguetería standard y ves que entre tanta “paja” hay un “Carcassonne”, te das cuenta que todavía sigue siendo un pilar para reclutar nuevos eurogamers. Es una pena que el mercado no sea tan potente como otros más tecnológicos. Pero es comprensible. Vivimos en una época de postureo y poca interacción real. Un juego de mesa implica sentarte con más gente. Hablar e interactuar, más o menos, pero no encerrarte con una pantalla o móvil. Tiene su parte “rudimentaria” con cartones, maderas o plásticos… pero eso le da ese encanto en cierta manera añejo y que debería permanecer en nuestra historia. Ya que es una forma de memoria colectiva que nos recuerda constantemente quienes somos, de dónde venimos, y que nos da la opción de poder decidir seguir manteniendo esa humanidad primitiva y social hacia donde vayamos.

La clave está en seguir siendo creativos y que nuestros cerebros hablen por sí solos. Potenciar estas dos cosas al máximo para conectar y llegar a más público y de una manera u otra se adentren en el mundillo.

¡Muchas gracias por participar en el blog, La plaza de Carcassonne!