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miércoles, 18 de marzo de 2015

El cutre negocio de los torneos de Carcassonne

Hoy vamos a contarte un cuento. Un cuento que ya te habrán contado si has asistido a un torneo de Carcassonne en el que tienes que pagar. Subrayamos esto porque, afortunadamente, aún quedan torneos gratuitos. 

El precio de la inscripción suele rondar entre los 3 y los 5 euros por participante y el premio al ganador, recordamos, lo regala Devir. Es decir, el establecimiento “sólo” pone el local. Lo de “sólo” lo marcamos así porque alguno piensa que hacen un favor a los participantes y nos desmarcamos de esta afirmación por varios puntos. 

1) Las tiendas sacan beneficios económicos pues el día del torneo siempre venden algo, además de que el evento les sirve de promoción. La prueba irrefutable es que algunas tiendas aún hacen torneos gratuitos. 

2) ¿Hacen un favor dejando el local como si fueran una ONG? Jajajaja ¡No! ¿Has probado a ir a un torneo de Carcassonne organizado en un bar? Es mucho mejor. Y tendrás que pagar, sí, pero esos euros se transformarán en una cervecita que unida a Carcassonne te hará pasar un torneo genial. Y también hay torneos en actos benéficos... incluso, en abril, en Vic, ¡tendrá lugar un torneo en un restaurante! Es decir, que hay vida más allá de las tiendas que se quieren lucrar con el evento, no hacen un favor a nadie, siempre habrá lugares para hacer un campeonato de este maravilloso juego. El favor, en todo caso, es de Devir regalando el premio. 

Pero vayamos al cuento, que es el siguiente. 

- Tú: Buenos días, quería apuntarme al torneo de Carcassonne, ¿es gratuito o de pago? 


- Tipo de la tienda: De pago. Son 4 euros, algo simbólico... 

- Tú: ¿4 euros? Ok.. no es mucho, no..., ¿pero por qué hay que pagar si el premio lo da Devir y hay otras tiendas que no cobran nada? 

- Tipo de la tienda: Bueno, es que vamos a dar más cosas. Habrá muchos premios gracias al coste de las inscripciones. 

Bien, pues ya te la han metido doblada. Y lo vemos con un ejemplo verídico. 

Participantes: 6 (pocos, es cierto, ¿quizá por ser de pago?) 

Coste por participante: 4 euros. 

Recaudación total: 24 euros. 

Premios: 

* Mares del Sur, por cortesía de Devir, para el ganador

* Vale descuento de 3 euros para gastar en tienda al segundo clasificado. ¡¿Esto es un premio o la obligación de que compres algo?! 

* Y para el resto de participantes... crea en tu mente la planta esa de los spaghetti western que va dando vueltas por los pueblos medio abandonados. 

¿Te salen las cuentas? Al de la tienda sí, y muy bien. Y colorín colorado, este cuento-timo se ha acabado. 

PD: Saludos para todas esas tiendas que hacen torneos gratuitos porque saben que es mejor darse a conocer y fidelizar clientela a sacar 4 duros. Y lo que es peor, mintiendo.


domingo, 1 de marzo de 2015

Una de ¿torneos?

Has leído bien, ¡nos vamos de torneos! Y muy variados, empezando por el fútbol pero tranquil@, que NO vas a sudar. ¡¡No te marches!! 

Imaginemos que juegas un partido de fútbol y, como sólo quieres divertirte, comienzas a hacer el ganso y regalas varios goles al contrario. ¿Consecuencias? Una buena reprimenda por parte de tus compañeros, banquillo eterno si es un equipo serio o ser elegido el último en el patio del colegio para el próximo partido. O, directamente, te dicen que no juegues más. Y pasaría lo mismo con el baloncesto, el fútbol sala, el balonmano... 

Ahora es cuando alguien tiene que estar pensando. ¡Eh! ¿Y qué tiene que ver esto con Carcassonne? Además, lo que has nombrado es deporte. 

Está bien, vamos a un juego de mesa, a un torneo del clásico Dominó. Juegas por jugar y regalas la partida a los contrarios. ¿Consecuencias? Busca una nueva pareja. La persona con la que jugabas no querrá perder más el tiempo contigo. Y lo mismo te pasaría con, por ejemplo, el Mus o el Tute. 

Y ahora algun@ puede señalar, bueno... todo eso no tiene nada que ver con el Carcassonne, que es algo individual. No se juega por parejas. 

Bien, vamos ahora a un torneo individual. ¿Qué tal el Póker? Prueba a jugar en plan coña al Póker. Además de salir desplumado, quizá te lleves un buen susto. 

Que sí, pesado, vale, ¿pero qué tiene que ver todo esto con Carcassonne? 

Esta entrada es para que los que estéis pensando en ir a un torneo de Carcassonne por primera vez, sepáis que en un porcentaje muy alto NO vais a ir a un torneo. ¿CÓMO? Vais a ir a una reunión, generalmente en una tienda, en la que puedes encontrar a gente aprendiendo a jugar en ese mismo momento o a personas que cerrarán ciudades de otros porque “da igual, sólo es para pasar el rato”. Y que vayas a un supuesto torneo y luego veas que no es realmente así, también se debe muchas veces a las propias tiendas que lo organizan. Ejemplos cercanos en el tiempo. 

Supuesto torneo de Carcassonne en Las Rozas: 

- Cambio de criterios de clasificación para la “final” con el evento ya empezado. ¿Te imaginas que pueda pasar esto en cualquier otro torneo/campeonato? 

Supuesto torneo de Carcassonne en Leganés: 

- Una persona enseñando a jugar en una de las rondas clasificatorias. Meeple que se ponen en una loseta y, tras analizar la jugada entre los participantes en esa mesa, meeple que vuelve a la mano. O loseta a una ciudad que después se va a otra zona porque da más puntos. 

- Persona cerrando ciudades de otros. Regala 10 puntos a cambio de poner un campesino, ganando, de momento, 3 points. ¡¡Vaya negocio!! 

- ¿Por qué el responsable de la tienda inscribe a gente que no sabe jugar? Está claro que busca llenar la tienda sin importarle las situaciones ridículas que puedan darse. ¿Imaginas aprender a jugar al Póker en un torneo? En el viejo Oeste saldrías con un disparo. Y en la actualidad, en algunos ambientes, también. 

- Jugadores hablando de sus cosas con participantes eliminados. ¿Consecuencia? Despistes y, por ello, que se vean con 2 losetas en la mano. 

- El responsable de la tienda poniendo música para todo Leganés mientras algunos jugadores intentan concentrarse en el juego. Claro ejemplo, otro, de que muchas veces las tiendas solicitan a Devir hacer un torneo de Carcassonne sin tener ningún interés en el juego. Sólo interesa meter gente dentro del local. 

Todo esto demuestra que los que realmente quieren un torneo de Carcassonne son minoría. Y es una pena porque, progresivamente, esta minoría dejará de acudir, por lo menos a las tiendas más lejanas a los domicilios, pues si al final el torneo es un circo, no se habrá perdido mucho tiempo y dinero en trayectos. Al final habrá más gente de los que van por ir, pero ojo, porque este tipo de gente va una vez, se cansa o se enchancha a otro juego, y no vuelve pues, realmente, el Carcassonne le da igual. Esto provocará “torneos” de 4 o 5 personas, como ya hay algunos, y de ahí a que las tiendas dejen de solicitar estos eventos hay un paso. 

Un asiduo a estos eventos, que pertenece a esa minoría de amantes de Carcassonne, nos comentaba que todo esto hace que “Carcassonne, en lugar de ser un juego familiar, sea una coña”. Y es verdad. Pero suponemos que mientras se siga vendiendo, a Devir le da igual.